sábado, 17 de diciembre de 2016

Roscón de Reyes

Hace ya unos años que tengo pendiente publicar el Roscón de Reyes, pero no me gustaba del todo la receta que tenía. Para mí no era la perfecta. El pasado 5 de enero y con mi roscón en el horno, vi el programa Torres el la cocina y lo estaban  haciendo. Ya era tarde y me dije, el próximo roscón que haga va a ser este. Sobre todo por lo bonito que queda.



No hay fotos del paso a paso porque no sabía si de sabor iba a estar igual que de aspecto.. y no está igual, está mucho mejor!!
Para mí la receta definitiva...



Hoy es un día especial en mi casa, es el cumpleaños de la persona que lleva compartiendo su vida con la mía desde hace ya casi 15 años.
Ayer mismo se miró detenidamente y se vió mayor y es que los años no pasan en balde.... No te preocupes Álvaro, que con menos o más años nosotros te queremos igual.
Desde que era niño éste es su dulce favorito, y desde hace varios años se celebra en casa su cumple con un roscón de Reyes...



Que lo disfrutes amore...

Vamos con la receta!!

Necesitamos:

500 gr. de harina de fuerza
Ralladura de 1 naranja
Ralladura de 1 limón
100 gr. de azúcar
10 gr. de sal
15 gr. de agua de azahar
200 ml. de leche
15 gr. de levadura fresca de panadería
1 huevo
120 gr. de mantequilla

Aceite de girasol para engrasar la mesa
1 aro de emplatar
Papel de horno
1 huevo para pintar
Y lo que queramos para decorar

Y así lo preparamos...

Podemos hacerlo con amasadora o a mano. Con paciencia todo es posible...

En un bol ponemos la harina, las ralladuras,el azúcar, la sal y mezclamos bien
Añadimos del agua de azahar y la leche tibia con la levadura disuelta en ella.
Mezclamos bien.
Batimos el huevo y lo añadimos en dos veces.
Cuando esté integrado añadimos la mantequilla fría cortada en dados.
Amasamos. Esta vez el amasado nos llevará más tiempo. Debemos amasar hasta que obtengamos una masa elástica.
Una vez obtenida la masa, la hacemos una bola y la ponemos en un bol aceitado tapado con film.
Reservamos en la nevera unas 12 horas (toda la noche).

Una vez ha pasado ese tiempo preparamos una bandeja forrada con papel de horno y colocamos un aro de emplatar de acero aceitado en el centro. Pintamos la mesa con aceite de girasol y dividimos la masa en 8 partes iguales. Lo mejor es pesar la masa y dividir entre 8 para que salgan lo mas exactas posibles.
Cogemos las porciones y formamos bolas ayudándonos con la mano y la mesa. Las vamos colocando alrededor del aro dejando un espacio como de 1 cm. entre bola y bola.

Una vez formado el roscón lo dejamos levar en un sitio cálido durante unas 2 horas o hasta que doble su volumen. Podemos ponerlo a levar dentro del horno previamente calentado a 50° y apagado. Solo queremos un lugar calentito y sin corrientes, no que se nos haga antes de tiempo...
Precalentamos el horno a 180°
Batimos el huevo y pintamos con mucho cuidado toda la superficie y decoramos con lo que hayamos elegido.
Horneamos unos 15 - 20 minutos hasta que esté doradito y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Si queremos podemos rellenarlo de lo que más nos guste pero debemos esperar que esté frío por completo.


sábado, 10 de diciembre de 2016

Habitas con jamón ibérico y langostinos

Hola a todos!! Ya estamos aquí de nuevo con una propuesta que nos puede servir como entrante para nuestra mesa en estas fiestas que ya tenemos encima.



A veces nos olvidamos de las verduras y nos centramos solo en carnes, pescados y mariscos.
Como podéis ver, podemos preparar platos ricos y ligeros para contrarestar los excesos de estas fechas...



Con esta receta participo en el reto #depatanegraTS de La cocina typical spanish, que en esta ocasión va dedicado a los productos ibéricos y que por gentileza de la empresa Jamones y embutidos Vázquez van a sortear un fantástico lote de productos ibéricos entre todos los participantes. Ojalá me toque! 😉
Podéis ver todas las recetas participantes pinchando AQUÍ.



Vamos con la receta!!

Necesitamos: (para 2 personas)

250 gr. de habitas
8 langostinos
75 - 100 gr. de jamón ibérico en dadidos y unas lonchitas finas para decorar
1/2 cebolla dulce
1 copita de Jerez seco
Aceite de oliva virgen extra
Sal para rectificar

Y así las preparamos...

Cortamos la cebolla pequeñita y la pochamos en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.



Una vez pochada, añadimos las habitas y damos unas cuantas vueltas.



Incorporamos la copa de jerez y dejamos evaporar unos minutos removiendo de vez en cuando. Dejamos cocer tapadas a fuego lento.



Cuando las habitas estén casi tiernas, ponemos los langostinos picados dejando dos enteros para después decorar.



Una vez que los langostinos estén listos y las habitas tiernas, ponemos el jamón ibérico picado, damos unas vueltas y rectificamos de sal.


Retiramos del fuego y servimos inmediatamente.







viernes, 4 de noviembre de 2016

Tortas locas

Hola a todos!!



Hoy como cada 4 noviembre desde hace ya varios años, se celebra el #diadeldulceTS. 
Yo, como soy malagueña hasta las trancas, pues voy a colaborar con un dulce muy típico malagueño. Las locas. Y es que este dulce tiene historia; en el periódico La Opinión de Málaga la cuentan así...

"(...)Este pastel sencillo y bueno, viene de la mano de una de las grandes familias de confiteros de Málaga. Tejeros.
En los tiempos de las hambres -es curioso que se hable de esa época en pasado cuando a día de hoy más de uno traga chispas para comer caliente- , una mujer trabajadora y valiente llamada Ángeles, decidió convertir la sencilla cocina de su casa en la pedanía Camino de loa almendrales en un pequeño obrador en el que, con harina de estraperlo elaboraba bollos y freía rosquillas y borrachuelos para posteriormente venderlos en las lecherías y en los antiguos despachos de pan que había en los barrios clásicos de Málaga.
José Ruiz, un niño, acompañaba a su madre en estos menesteres y con los años fue aprendiendo el oficio más puro que jamás en la vida puede existir que es aquel que te enseñan tus padres.
Pasa el tiempo y gracias al esfuerzo y dedicación de la gente trabajadora, lo que al principio comenzó como un salvavidas acaba siendo un obrador reconocido. En la Victoria y Capuchinos comienza a oler muy bien y de los hornos de leña y los peroles salen torrijas, bizcochos y pestiños dando dulzura a cambio de muy poco a la gente más sencilla -que por aquella época era la mayoría-.
Aparece en escena Eduardo Rubio, jugador del Club Deportivo Málaga, que tiene la suerte de conocer a "Mari Tejeros y Pepe Ruiz" con la que consigue crear las sinergias suficientes para cumplir con un objetivo principal: elevar el nivel y la calidad de los dulces que los malagueños degustaban.
Eran años complicados y -aunque haga poco tiempo de aquello- no hace muchas décadas, en Málaga se padecía una de las pobrezas más dolorosas que existen y es aquella que afecta a la clase media. Si ahora no te va mal, puedes ir tirando con soltura y tener un refugio para ser medianamente feliz. Hace unos años en Málaga, si no te iba mal la cosa, era señal de que podías comer, dormir y vivir en condiciones dignas.
Por aquellos tiempos, los dulces a los que accedían la mayoría de los malagueños eran básicos y puede que algo bastos. Nada que ver con la actualidad y es que la pastelería fina era del todo inaccesible para la mayoría. Un buen dulce era un lujo exclusivo para las clases acomodadas mientras que la gente sencilla se conformaba con tortas y pastas secas que tenían en una almendra tostada por encima el toque de distinción.

Ante la circunstancia, se crea un pastel distinto que hace que cambie por completo la visión de los dulces para los malagueños. Dos discos de hojaldre, una crema pastelera y un glaseado naranja por encima coronado con media guinda son los elementos con los que se crea la torta loca. Todo sencillo. Todo barato. Incluido el glaseado que, aunque parezca lo contrario, no era yema de huevo sino una glaseado de azúcar que resultaba mucho más barato. 
Casualidades de la vida, esa yema que no era yema provenía de Cataluña -dónde si no-.
Llega la frescura a finales de los años setenta a Málaga. Se tapan con mármol las calamidades y respira un pueblo que, aún con el futuro turbio, consigue ver los colores más vivos en un proyecto común.
Este dulce triunfa. Los padres llegan a su casa con un papelón con tortas locas. Fresquitas y cremosas y los niños dan palmas con las orejas. Han pasado de una torta más seca que el ojo de un peluche a un dulce con crema y el color más llamativo del mundo. Pero faltaba la denominación. Y llegó una canción que causó sensación: "A lo loco se vive mejor". Y de ahí el nombre de esta institución culinaria malacitana. (...)
Esa es la historia de este dulce genuino que traspasa fronteras. Que se envía a medio mundo para regalar Málaga a aquellos que llevan su ciudad más allá del golpe de pecho y el ataque al de fuera. (...)"



Y ahora vamos con la receta. He de decir que ésta no es la receta original que ya la quisiera yo pa mí. Eso es secreto de estado. Pero así es como yo las hago y según mis catadores oficiales están buenísimas.

Necesitamos:

2 Láminas de hojaldre
1 bote pequeño de guindas

Para la crema pastelera:

250 ml. de leche
70 gr. de azúcar
2 yemas
25 gr. de azúcar
piel de medio limon

Para la cobertura de yema:

100 ml de agua 
175 gr. de azúcar
4 yemas
50 gr. de maicena
colorante naranja

Para el glaseado final:

150 gr. de azúcar glas
40 ml. de agua

Y así las preparamos...


Con un cortador hacemos discos de hojaldre del tamaño que más nos guste y en una bandeja de horno  ponemos un papel de hornear los discos de hojaldre encima, cubrimos con otro papel y por último ponemos otra bandeja encima para que el hojaldre no nos suba en exceso. Horneamos siguiendo las instrucciones del fabricante. 

Mientras preparamos la crema pastelera. Ponemos la leche a calentar con la piel del limón. En un bol aparte batimos bien los demás ingredientes y los añadimos cuando la leche esté caliente. Removemos sin parar hasta que hierva y empiece a espesar. Retiramos del fuego y reservamos.

Ahora la cobertura de yema. Hacemos un almíbar con 100 ml de agua y 100 gr. de azúcar. Batimos el resto de ingredientes y añadimos al almibar que previamente habremos dejado entibiar. Lo ponemos al fuego y cocinamos removiendo sin parar hasta que haya espesado un poco. 

Por último preparamos el glaseado que es tan sencillo como mezclar el azúcar glas con el agua hasta que quede como una especie de jarabe blanquecino.

Ahora vamos a montar las locas.


En un disco de hojaldre, ponemos un poco de crema pastelera (o un mucho, como más nos guste),



colocamos encima otro disco y presionamos un poco para extender bien la crema, Ponemos una cucharada de cobertura de yema,



Colocamos media guinda y por último le ponemos un poco de glaseado de azúcar.

Repetimos la operación hasta que se nos acabe el hojaldre.

Espero que os haya gustado. No estaría mal que le echárais un vistazo al recopilatorio que los demás participantes del día del dulce TS ha hecho. Podéis verlo pinchando AQUÍ